lunes, 10 de septiembre de 2012

Carolina se enamora


"Este verano, sin embargo, él estaba solo. No salía de debajo de la sombrilla y leía un libro tras otro, todos distintos. No sé por qué, pero pensé que debían de ser muy aburridos. Quizá porque siempre tenía el semblante algo triste. En ningún momento oí que alguien le preguntase por Paola. Pero alguna persona debía de saber lo que había ocurrido y tal vez se lo contó a Walter, el socorrista, quien, a su vez, se lo contó a una amiga de mi madre, Gabriella, que es incapaz de quedarse callada. Y, de hecho, al día siguiente: "Sí, sí, Walter me ha dicho que han roto".
Y lo sentí. Muchísimo. Ahora nuestra playa me parece distinta. Es como si le faltase algo. Como si ya no estuviera el patín rojo, el socorrista, el hombrecillo de los periódicos que pasa con el carrito de vez en cuando, o ese tan moreno con una camiseta blanca y unos pantalones cortos de color azul que vende coco.
Francesco y Paola eran míos. Puede que ellos nunca se dieran cuenta de mi presencia, porque yo era pequeña e insignificante, pero toda su historia, cuando llegaban con la Vespa, el modo en que jugaban a las palas y sus bromas, las carreras y los besos llenaron mis veranos. Y aunque ellos no lo sepan, echaré de menos a esos dos enamorados."
Este fue uno de los primeros libros que -tras un tiempo cogiendo polvo en mi estantería-decidí ponerme a leer a principios de verano. Para mí supuso de ese tipo de libros que no se clasifican entre mis preferidos pero que tiene un "noséqué" que te llama la atención y que hace no desecharlo del todo. 
El fragmento que tenéis arriba es un trozo de una historia que cuenta Carolina, la protagonista, y que he decidido poneros porque, en cierto modo, me identifico con ella en el simple hecho de que alguien que ni siquiera conoces nada más que de vista te llame la atención y que el lugar donde viste a ese alguien por primera vez no es el mismo como esa persona ya no esté allí cada vez que tú vuelves ya sea una vez al año o incluso a diario, pero que en cierto sentido te "pertenece". No sé si veis  claro mi punto de vista, pero no se me ocurre otro modo de explicarlo. En cambio, el que tenéis abajo, quería mostrarlo porque me gusta el modo en el que el autor describe el mar, en calma, en un día soleado, salvo que para la protagonista no resulta ser un día como otro cualquiera.
Si queréis saber más sobre el libro podéis leer la sinopsis, haciendo clic aquí 


"Me pongo las gafas grandes de sol y Rusty enciende la radio para escuchar un poco de música. Cierro los ojos. Cuando los vuelvo a abrir, ha pasado algo de tiempo. Sé que el mar está delante de mí. En calma. Unas olas pequeñas rompen en la orilla, las dunas de arena se alteran con un poco de verde aquí y allá. Respiro profundamente y huelo el aroma de los pinos, del mar y del sol sobre el asfalto que nos rodea. Leo un cartel, estamos en las dunas de Sabaudia."
              

Aquí os dejo una de las canciones preferidas de Carolina:





Besos, 
Luna :)

3 comentarios:

  1. Los libros de Federico Moccia me encantan, unos más que otros, pero todos me gustan muuucho :3 te sigo ^^!

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  2. Me tengo que animar con Moccia, nunca lo hago del todo pero sus libros parecen gustar a todo el mundo ;)
    ¡Besos y te sigo!

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  3. Carolina se enamora lo comencé y lo dejé como al capi 4, me gustan algunos delos libros de Moccia, pero este se me hizo demasiado pesado desde un principio :/ espero retomarlo algún día!

    Besos :)

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