miércoles, 22 de junio de 2011

-Rosa, necesito tu ayuda-apareció Andy de repente en el mostrador.


-Dime, cielo-sonrió la bibliotecaria de forma maternal


-¿Me puedes decir los estantes que me quedaron por buscar ayer?


-¡Claro! a ver...-buscó por los cajones del mostrador-...mmm,los estantes del último pasillo, cielo.


-Gracias, menos mal que eres tan previsora-suspiró aliviado.


-A mis 60 años, creo que va siendo hora de ser previsora-bromeó antes de perder de vista a Andy.


Solo le quedaban 24 horas para encontrar el libro que necesitaba, iba con el tiempo justo pero le quedaba pocos estantes para terminar de buscar.Al cabo de 1 hora buscando, cuando Andy se encontraba en un extremo del estante, se cayó un libro que estaba en el extremo opuesto.Se acercó de manera cautelosa al libro que a simple vista parecía ser un libro corriente pero al hojearlo se dio cuenta de que se encontraba en blanco excepto una frase en la primera página:




"Al fondo de lo disconocido para encontrar lo nuevo-Charles Baudelaire"




Andy no comprendía nada y mucho menos cuando de repente apareció un conejo blanco delante de él, este se le quedó mirando y le señaló el reloj que llevaba en la mano:


-Es tarde, es tarde , me voy ya-dijo muy deprisa antes de comenzar a dar saltos, desapareciendo por el hueco del estante en el que se encontraba el libro.


-¿Esto qué es? ¡¿Alicia en el país de las maravillas?!-dijo Andy alucinando.


En ese momento apareció una flecha luminosa que le indicaba el hueco por el que había desaparecido el conejo anteriormente-esto....¿Elena?-llamó a la bibliotecaria, pero esta no se encontraba en su puesto.La flecha comenzó a empujarle y lo arrastró hasta el hueco.


-¡Espera!, ¿qué...?-antes de poder decir nada, muchas manos lo agarraron por el brazo sumiendo a Andy en la profunda oscuridad.



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