martes, 25 de enero de 2011

Intrusa pero conocida

[Segunda parte de "Realidad o Delirio"]

Tic tac. Tic tac. Tic tac. Este era el único sonido que se podía apreciar en todo el dormitorio aparte de mi respiración, giré la cabeza para ver la hora en el despertador y me sorprendió ver lo tarde que era. No acostumbraba a escaquearme y saltarme las clases para quedarme en casa pero dado que apenas dormía, esto era incluso más productivo. De repente, la puerta se abrió de golpe como si un tornado entrara y la echaba abajo:
-¡Tú! ¿¡Cómo se te ocurre saltarte las clases como si nada?!- me incorporé esforzándome para que no se me cerraran los ojos. Antes de poder decir algo en mi defensa ella continuó hablando- a eso se le llama “hacer novillos”, ¿lo sabias?
-Laura, ¿cómo has entrado?- pregunté con un tono bastante somnoliento; mis padres trabajaban y a excepción de ellos y de mí, nadie más tenía llaves excepto…
-Deberías saber que la llave debajo del felpudo es un truco que está ya muy visto, amigo mío-comentó mientras se sentaba en la alfombra apoyándose en mi cama y dejando caer la cabeza en el colchón.
-¿Y tú por qué no estás en clase?- todavía faltaban dos horas para que acabaran las clases. Me levanté y me dirigí hacia la ventana, la abrí y esperé a que entrara el frío de la calle.
-Tenía guardia el resto del día, así que decidí irme- se quedó mirando el techo como si viera algo muy interesante-¿y tú? ¿te encuentras bien?
-Sí, es solo que necesitaba dormir-me senté en la ventana dándole la espalda.
-Tienes mejor aspecto, eso no lo niego pero no deberías hacer esto muy a menudo-se puso a jugar con su pelo sin apartar la vista del techo.
-Lo sé-me encogí de hombros y bostecé.
Pasado unos segundos comenzó a cantar una canción entre susurros-Sometimes I wish I could save you, And there's so many things, That I want you to know, I won't give up till it's over, If it takes you forever, I want you to know, That if you fall, stumble down.
Pude imaginar que pasaría un buen rato hasta que comenzó a susurrar cada vez más bajo hasta quedarse callada de improvisto. Me acerqué a ella y me di cuenta de que en realidad estaba completamente dormida. Estaba claro que si había un premio para la chica más extraña se llevaba el primero, sonreí de manera inconciente e intenté levantarla para que se acostara en mi cama y durmiera. Mientras tanto decidí bajar al salón y ponerme a ver la televisión aunque solo fuera para matar el tiempo.

*La canción que susurra Laura es Save You- Simple Plan...Espero que os guste esta segunda parte ^^

domingo, 16 de enero de 2011

Justice


Diez minutos tarde. Una mirada cautelosa. Un portazo. Un último spring. Una bocanada de aire. Y una llamada a la puerta del infierno. Así era como denominaban a las clases del profesor Thomas:
-Señorita Stratford, primer día después de las vacaciones de Navidad y llega tarde, buen comienzo- saludó con cierto sarcasmo. Tras oír esto, Julie decidió no decir nada y sentarse en el peor sitio del mundo con el peor compañero del mundo.
Se dejó caer en el asiento y sacar sus libros sin antes haber mirado de reojo a Luke, su compañero, por mal que le pudiera caer este tipo no podía evitar mirarle de reojo cuando les tocaba juntos en clase.
El profesor Thomas se tiraba las clases de historia explicando sin parar lo que hacía muy complicado coger apuntes pero, aún más difícil, con el olor a tabaco que provenía del asiento contiguo al de ella… “Uff, primera hora y ya está fumando” pensó Julie con resignación, aunque no podía negar que sentía curiosidad por darle una calada a uno.
Cuando pasaron veinte minutos desde el comienzo de la clase no pudo soportarlo más-oye, ¿te importa?- preguntó a su compañero exasperada.
Este le miró con indiferencia y expulsó el humo hacia la ventana-sí… ¿algún problema?-dijo dando otra calada.
-Pues sí, vale que te permitan fumar porque consigues que no se huela aquí dentro-cosa que no entendí como hacía- pero…aún así a mí sí que me da y estoy intentando tomar apuntes-Julie dejó caer el boli sobre la mesa, cansada de lo mismo día tras día.
Luke fue a contestarle pero fue el profesor Thomas quien lo hizo-Stratford y Stinson, cuando hayan acabado su discusión amorosa, avisad para continuar con la clase-esto sería la gota que colmara el vaso, Julie odiaba ese tipo de comentarios por no decir que la ponían frenética.
Cuando el reloj marcaba que ya había pasado la primera mitad de la hora de historia, Julie comenzó a recoger sus cosas y las guardó en la mochila, se dio cuenta de que Luke la había estado observando- ¿puedo?- señaló su cigarro.
Se encogió de hombros y se lo pasó, Julie lo cogió y le dio una calada aunque al ser la primera vez que hacía eso no supo expulsar bien el humo y tosió varias veces. Cuando estuvo a punto de devolverlo lo acercó sin que nadie se diera cuenta al detector de humo provocando que saltaran las alarmas y por lo tanto que comenzara a “llover” en las aulas.
-Gracias, ya tengo una cosa menos en mi lista de cosas por hacer-dijo devolviendo el cigarro a su dueño. Vio como debido a las prisas del profesor Thomas por salir que al engancharse la chaqueta en la puerta hizo que cayera al suelo.
Luke se levantó sin prisas a pesar de lo mojado que se encontraba ya y puso su mano en el hombro de la chica-eres una tía legal, ya era hora de que alguien hiciera callar a ese cabrón- tiró el cigarro al suelo, ya que no podía hacer nada con él y se fue. Julie, al contrario, suspiró aliviada y se quedó en su sitio pensando en lo irónico que había resultado lo de “tía legal”.
Cuando la “lluvia” llegó a su fin llegó a la conclusión que no merecía la pena seguir allí pudiendo marcharse a casa y quien sabe quizá se encontraba a Luke por el camino y le robaba otra calada a su cigarro, esperaba no aficionarse a eso después de todo.

viernes, 7 de enero de 2011

Little hope of understanding



Ya era la cuarta caída en la que besaba el suelo del ring y en tan solo 30 minutos, que humillante. Me volví a levantar viendo como mi adversario seguía intacto, de repente alguien intentó llamar mi atención silbando-¡hey, Rocky! Tendrás que mejorar si quieres vencer a ese armario-¡oh no, otra vez ella aquí no!
-¿Se puede saber que demonios estás haciendo aquí…hermanita?-le pregunté mirándola con desprecio, para ser mellizos y lo mal que nos llevábamos.
-Para darte mis ánimos Rocky, por supuesto-noté cierto tono de sarcasmo en su respuesta, como no-aunque no sé yo, te está machando pero bien-saludó a mi contrincante de manera coqueta.
-¡Oh, pero que atenta!...venga ya, desembucha; ¿qué haces aquí?-esto era lo más amable que podíamos llegar a decirnos sin acabar discutiendo. Me pongo delante de ella tapándole así la vista.
-Solo vine aquí por la abuela, quiere saber si vas a cenar-comenzó a mirar a su alrededor en busca de alguien quien, por desgracia, sabía quien era.
-No está aquí, así que ahórrate las energías-le dije dándome la vuelta-y dile a la abuela que no voy, no tiene de qué preocuparse.
-¿Otra vez de copas, borrachín?-preguntó de manera irritante y comenzando a notar como mi cuerpo se tensaba, toma una bocanada de aire antes de decir nada:
-Vete a la mierda, no es asunto tuyo-deseé que se marchara de una vez .Hablar de eso hacía que mi enfado aumentara.
-Sí es asunto mío, yo soy quien tiene que ir a recogerte todas las noches, yo soy quien tiene que disculparse en tu nombre, yo soy quien le tiene que explicar a nuestra abuela que su nieto tiene un maldito problema que no le da la gana de superar porque su novia le puso los cuernos y cortó con él achacándole la culpa, y para colmo, su única solución es emborracharse día tras día para mitigar el dolor pudiendo llegar a matarse por culpa de una…-ya comenzaba a alterarse demasiado y llegara al punto de gritarme pero se detuvo al ver que me acercaba como si fuera ella quien estuviera en el ring conmigo, pero después de tantos años eso no conseguía intimidarla.
-¿Una qué…? Vamos, dilo-lo único que conseguí con eso es que me mirara con odio y se quedara callada-¿UNA QUÉ, MALDITA SEA?-me abalanzaba por encima de las cuerdas, deseando una parte de mí abofetearla. Pero alguien comenzó a agarrarme obligándome a retroceder.
-¡Eh tío, vamos a calmarnos un poquito!-Andy, mi mejor amigo desde siempre pero a la vez el amor platónico de mi hermana, no sabía como lo hacía pero acaba apareciendo en el momento justo, al menos hasta que apareció su novia de 90 60 90.
-¡Tú nunca supiste lo que es estar enamorado y lo que se sufre a causa de ello, así que no me des consejos de cómo superar mis problemas!-intenté soltarme de Andy pero me superaba en fuerza.
-¿Sabes? Te equivocas...¡Te equivocas!-ahora era ella quien subía al ring y comenzaba a avanzar hacia mí-¡no sabes nada de mí porque nunca te importé, nunca!-comenzaba a llorar y a gritarme a tal volumen que resonaba en todo el pabellón-¡yo no soy como tú y yo, en cambio, me preocupo por ti porque soy tu hermana!...desde que te destrozaron el corazón has sido un asqueroso y un egoísta, pero yo he sido la que te ha buscado y se preocupado para que no te mataras por las noches, ¡¿ se te ocurrió pensar que nos importas, tanto a la abuela como a mí…se te ocurrió pensar que yo sí sufría por amor y fuese ese momento en el que más necesitaba a mi hermano?!-antes de que pudiera responderle, ella misma contestó-¡NO, ni siquiera pensabas en algo que no fuera en ella!
Se fue corriendo, cambiando mi opinión acerca de mi hermana y no solo yo, Andy pareció darse cuenta que si ella sufría puede que él tuviera en parte la culpa.