miércoles, 3 de noviembre de 2010

Libertad


No sabía si era el aire o la velocidad lo que hacía que su mente se despejara y pudiera así pensar con claridad. El sol intentaba hacerse visible entre el cielo nublado pero el esfuerzo parecía casi ser en vano, últimamente eran días de tormenta y no solo respecto al clima.
Las normas exigían llevar casco pero dado que no había nadie y su humor no era de los mejores, desechó enseguida la idea. Aceleró recorriendo todo el circuito cada vez en menos tiempo. Parecía que haciendo esto dejaba atrás todo aquello que atormentaba su cabeza; las ruedas comenzaban a aproximarse a límite de barro permitido.
La pista de motocross parecía inmensa pero cuando acudes con frecuencia esa ilusión se iba igual que cuando estalla una pompa de jabón. Su pelo húmedo a veces incluso conseguía taparlede vez en cuando los ojos, cegando durante unos breves segundos su visión; en realidad, a veces deseaba que esta ceguera fuera permanente esperando que "ojos que no ven corazón que no siente" no fuera solo un refrán.
La agonía comenzaba a invadir rápidamente su cuerpo, negó con la cabeza intentando que todos sus problemas desaparecieran o por lo menosque no volvieran hasta pasado un rato.
Con el sol aún presente, comenzó a llover de manera repentina, paró el motor de la moto y se dejó caer en el suelo respirando con dificultad apretando mientras tanto los puños con fuerza al tiempo que la lluvia caía sobre su rostro. Deseó con todas sus fuerzas que todo se esfumara y comenzar de nuevo y que esa libertad que sentía mientras iba en moto perdurara un poco más.

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